Hecho con Consul: Madrid

Parcours area and basketball court next to Puente de Pedro Bosch in Madrid, Spain.

«Made with Consul» tiene como objetivo mostrar el impacto real y tangible de la participación ciudadana digital, con el apoyo de nuestra plataforma de participación gratuita y de código abierto. En cada entrada del blog mostramos, mediante texto e imágenes, los resultados de los procesos participativos llevados a cabo en CONSUL DEMOCRACY, así como el impacto que estos han tenido en las ciudades, las regiones y la vida de sus habitantes. En la primera entrada del blog volvemos al lugar donde todo comenzó: Madrid.

Hace díez, once años no madrileño sabía lo que era eso, un presupuesto participativo. Ahora bien, cuando paseas por las calles de Madrid y mencionas el presupuesto participativo a un desconocido, lo más probable es que, como mínimo, te responda algo así como: «¡Algo relacionado con el dinero de lo que tú hablas, ¿no?!». Pero ya va sonando. Es un proceso que sigue mejorando y obteniendo visibilidad.

Implemented projects

Madrid se encuentra actualmente (junio de 2026) en su octavo ciclo de presupuesto participativo. A lo largo de los años, la administración ha llevado a cabo numerosos proyectos. ¿Cuáles son algunos ejemplos de proyectos que se han llevado a cabo con éxito? En otras palabras, ¿podemos ilustrar el impacto del presupuesto participativo a la vida de la ciudad?

Project 1: Pedestrian and bicycle bridge over tunnel Dr Esquerdo

La calle del Doctor Esquerdo es una concurrida avenida de cuatro carriles situada en el barrio de Salamanca, justo al oeste del centro de Madrid, que, en dirección norte, se adentra en un túnel y atraviesa bajo tierra la enorme rotonda de Manuel Becerra. Desde el punto en el que los coches desaparecen en la oscuridad bajo la rotonda de Manuel Becerra —cuya travesía es tristemente famosa por su peligrosidad— hasta el lugar donde vuelven a salir a la superficie y llegan al paso de cebra más cercano, los peatones tienen que recorrer unos 400 metros. Esta arruga artificial en la piel de la ciudad ha demostrado durante mucho tiempo ser un eficaz separador de los barrios en cada lado del túnel: Goya en el este y Fuente del Berro en el oeste.

Pedro Jiménez, que participó en el primer presupuesto participativo de la historia de Madrid, vio una solución sencilla: una pasarela, un pequeño puente exclusivo para peatones y ciclistas que conecta ambos lados de la avenida y ofrece un paso seguro por encima del intenso tráfico que circula por debajo. Con un puente así, no solo se haría más seguro cruzar la «cuasi-autopista» del Dr. Esquerdo, sino que también se unirían dos barrios separados desde hace años por una profunda zanja artificial en la infraestructura moderna de Madrid.

El proyecto de Jiménez fue seleccionado para su ejecución en 2017, tras obtener … votos en la fase final de votación. Desde febrero de 2016, cuando Jiménez propuso inicialmente el proyecto, hasta diciembre de 2018, el ayuntamiento tardó casi tres años en llevarlo a cabo. Hoy en día, la pasarela está profundamente arraigado en la infraestructura de la ciudad y lo utilizan a diario miles de madrileños a ambos lados de la calle llamada Calle del Doctor Rosqueda.

Projecto 2: Ascensor de la calle Sepulveda a la calle Monsalupe

Enclavado entre el Parque de la Cuña Verde de la Latina, al sur, y el parque urbano de la Casa de Campo —de tamaño similar a un bosque—, al norte, el barrio de Los Cármenes parece estar a millas de distancia de las bulliciosas calles del centro de Madrid. Los Cármenes es un barrio tranquilo y residencial, relativamente verde y, en ocasiones, con algunas cuestas. La céntrica calle Sepúlveda asciende hacia el oeste, poco a poco, pero lo suficiente como para hacerte sudar a más no poder, incluso en primavera. Al girar a la derecha y adentrarse en las manzanas residenciales, el camino se vuelve aún más complicado, ya que los bloques de viviendas ocupan una meseta a la que, durante años, solo se podía acceder subiendo una empinada escalera.

Manuela pensó que esto debía cambiar. Como vecina de Los Cármenes, fue testigo de cómo las personas mayores tenían que dar un rodeo de entre quince y veinte minutos solo para evitar subir la escalera de casi 80 peldaños que va desde la calle de Sepúlveda hasta la calle de Monsalupe, situada más arriba. Durante la fase de propuestas del ciclo de 2018 del presupuesto participativo de Madrid, propuso que se construyera una rampa en «zigzag» a lo largo de parte de la escalera, de modo que las personas mayores, los padres con niños pequeños y las personas en silla de ruedas pudieran llegar a la calle Monsalupe y acceder al centro de salud, a las tiendas, a los servicios y al metro, sin tener que dar el rodeo.

Madrid, por su parte, consideró que podía ofrecer algo mejor que una rampa en zigzag y propuso construir, en su lugar, un ascensor de barrio en toda regla. La idea aumentó considerablemente la complejidad de la ejecución del proyecto, lo que supuso que las obras no comenzaran hasta 2024. En marzo de 2026 se entregó el proyecto definitivo y el ascensor entró en funcionamiento.

Project 3: Parcour area under Puente de Pedro Bosch

Not so long ago, the Adelfas neighbourhood, sitting just inside the Avenida de la Paz circular highway demarcating Madrid’s city center, was a relatively abandoned part of town. Somewhat shielded from popular and tourist attention – partly due to the barrio‘s location at the back of the Atocha central train station – reform kicked in later here than in other parts of the center. Going down the Pedro Bosch bridge, a gigantic piece of infastructure arching Atocha’s train tracks, cyclists, pedestrians and car drivers alike are greeted by fresh flower beds before accessing the children-dense streets of Adelfas. Many young families live here despite, until quite recently, not having access to a proper place to play.

Young or expecting parents move to Adelfas because it is child-friendly and tranquilo, much more so than just a kilometer away, at the other side of Atocha station. During the 2000s and 2010s, entire housing blocks sprung up across the barrio without, saw Javier Diez Basurto, much space in the vicinity for the young new residents to roam and play.

Basurto proposed, in the 2021 participatory budget, exactly that: sports facilities like a basketball court, a roller hockey rinks, a climbing wall or a skatepark. He also saw the ideal spot for it: in the still abandoned field right next to the Pedro Bosch bridge. The proposal was selected by Basurto’s fellow madrileños and eventually implemented and delivered by the municipality in 2024. A basketball court, a parcours area and a calesthetics zone do nowadays adorn the formerly empty fields sitting in the shadows of the imposing structure of Puente de Pedro Bosch.

Less money, more control

Madrid’s participatory budget started in 2015, with a gigantic budget of 100 million euros. A lot has changed since then. The differences between the first four years and the years after boil down to this: less money and more control.

First of all, in 2020, the budget got slashed in half by the city’s conservative government in 2020. Less money. Second, the process changed. One change was that from repeating annually, the participatory budget is now happening biannually in order to give the administration more time to carefully evaluate and execute selected projects. More control.

Also the process changed. Before 2020, the presupuesto participativo on the Decide Madrid platform didn’t have a so-called ‘support’ phase. Now it does. Why? Because evaluation is time-consuming and evaluating 1700 projects in a few months is just not viable.

Managing expectations

Madrid’s participatory budget pre-2020 sometimes frustrated madrileños because some of the projects that they selected by public vote, ultimately turned out not be feasible for implementation. Projects would be too costly, out of municipal jurisdiction, or would interfere with local regulations. For this reason, a preliminary feasibility assessment was introduced. This check is crucial for Madrid, as it allows the city to separate out non-feasible project ideas in terms of jurisdictions, regulations or budgets.

The introduction of the support phase together with a strong enough preliminary project evaluation aims to ensure that projects reaching the final vote have a realistic chance of being implemented.

Think about it like a simple pre-selection, before actual selection takes place in the final budget vote. 1700 projects are reduced to 500 projects after receiving enough supports, and then to 350 projects after passing the feasibility check. This type of pre-selection helps the ayuntamiento separate the wheat from the chaff, and save a lot of time and frustration in the process.

Between collective needs and self-interest

A basic requirement of projects that are proposed on the Decide Madrid platform, is that they improve the city, not just the life of the proposer. However, a degree of self-interest is good, they believe in Madrid, perhaps even essential to effective participation. Yes, democracy is about the bigger picture of collective needs rather than individual needs. But if participatory processes fail to promise, and then deliver, concrete value for those who participate, these will be condemned to a short life.

In Madrid, some projects, like a basketball or a rollerblade court, are examples of ‘self-interested’ projects, with parents of young children proposing these courts to be built in their neighbourhoods, sometimes even their own streets. Others, like parks, bridges or improvements to infrastructure for elderly or people with disabilities, stand further on the common good end of the spectrum.

A potential conflict exists between more ‘self-interested’ projects and the common good of a neighbourhood or a city. On the CONSUL DEMOCRACY platform, however, this conflict is flattened out, mainly because of its dominant voting method: approval voting; residents can only approve a project, not disapprove it. In Madrid the platform got customized by introducing the no-vote, which bears a cap on the number of no-votes per user to make sure proposal submitters don’t go and disapprove all other competing projects.

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This article was created on the basis of an interview with Luis Rodriguez Vega and Javier Monzon Piñeiro of the Participation Department of the Ayuntamiento de Madrid. The text and photos are published under the CC BY-NC licencia.